Pedagogías Transgresoras II




Presentación

La colección de ensayos presentados por Bocavulvaria Ediciones en este segundo volumen de Pedagogías Transgresoras, provenientes de diferentes contextos y localizaciones geopolíticas,  compone un mosaico en el que se despliegan -cualquiera sea el (des)orden en que dialoguemos con ellxs- una multiplicidad de voces, deseos, categorías, cuerpos, imágenes, saberes y experiencias que perforan las fronteras de las pedagogías del integracionismo y la inclusión que -en el marco de las políticas ultraneoliberales y neoconservadoras que avanzan y arrasan tanto a nivel local como global en los tiempos que corren-, parecieran haberse vuelto imposibles de cuestionar. Perturbando los discursos culturales y las políticas públicas de la diversidad sexual que insisten obcecadamente en un currículo basado en la tolerancia, el respeto y la armonía, estos textos configuran poéticas y políticas localizadas en pliegues superpuestos que se extienden, se solapan, se encuentran y desencuentran, invitándonos a horadar los límites de lo “correcto” para articular unas pedagogías que puedan decirse y habitarse en términos de preguntas incómodas, de performances impertinentes, de incertezas, inestabilidades y riesgos.






En un trabajo publicado originalmente en 1995, “¿Existe una pedagogía cuir? O, no leas tan hétero”, la canadiense Deborah Britzman pone en cuestión los fundamentos mismos del pensamiento educativo al interrogar sobre lo que la pedagogía y el conocimiento tienen para aprender o, más bien, para desaprender, cuando se los tensiona con los aportes de la Teoría Queer. A partir de dos experiencias políticas –la llamada pandemia de SIDA de los años 80 y las demandas de gays y lesbianas por derechos civiles–, que revelan una tenaz obstinación cultural y social por volver a poner los límites “en su lugar”, la autora nos propone considerar la insuficiencia radical de las categorías con las que históricamente la educación organiza los cuerpos de conocimientos y el conocimiento de los cuerpos. Para ello, despliega las posibilidades de lo que denomina tres “insistencias” metodológicas de la teoría queer -el estudio de los límites, el estudio de la ignorancia, y el estudio de las prácticas de lectura- para articular pedagogías que cuestionen la arquitectura conceptual de la normalización, poniendo el foco en las relaciones entre el pensamiento y aquello que éste no tolera pensar, entre el conocimiento y aquello que éste no tolera conocer.

“¿Cuestionar/Cuirizar la pedagogía? O, la pedagogía es una cosa bastante cuir”, el incisivo ensayo de Susanne Luhmann publicado a fines de los 90, también en Canadá, analiza los aportes que la teoría cuir tiene para ofrecer a las pedagogías que promueven prácticas emancipatorias. Poniendo en cuestión a las pedagogías de la inclusión que diluyen lo extraño en la respetabilidad de la normalización, apunta a los procesos de subjetivación para interrogar cómo es que la normalidad y la anormalidad se convierten en posiciones del sujeto asignadas, cómo puede ser desmontada la noción misma de un sujeto humano unificado, dando paso a subjetividades fluidas y en permanente cambio, y cuáles serían las limitaciones de esas prácticas de subversividad.
En un movimiento que vuelve aún más desafiante la propuesta, Luhmann se pregunta sobre la pedagogía de la teoría cuir: ¿Qué sería lo cuir de esas pedagogías cuir? ¿En qué consistirían, qué sujetxs estarían involucradxs y de qué maneras? Cuirizar la pedagogía, ¿supondría sumar contenidos al currículum, siempre heterosexualizados o, más bien, excederlos, recuperando la potencia subversiva del momento mismo de la ininteligibilidad, de la ausencia de conocimientos? ¿Puede una pedagogía cuir resistir el deseo de autoridad y de conocimiento estable, haciendo estallar las certezas sobre lo que se sabe y sobre cómo llegamos a saberlo? ¿Será posible desplazar el interés por las metodologías y los intentos por imaginar nuevas estrategias de enseñanza y de aprendizaje, para poner el foco en los múltiples e inasibles modos en que lxs estudiantes son perturbadxs por el material estudiado, en aquello que el conocimiento les hace a lxs estudiantes? ¿Podemos soportar que nuestrxs estudiantes no soporten conocer lo que pretendemos enseñarles? En lugar de incitar al conocimiento (correcto) como respuesta o solución, la aproximación de la autora presenta al conocimiento como pregunta interminable, como posibilidad infinita de proliferación de múltiples identificaciones, y al aprendizaje como un proceso de arriesgar el yo.

Situada en un contexto más cercano, la pedagoga brasileña Guacira Lopes Louro, en la ponencia “Los estudios feministas, los estudios gays y lésbicos y la teoría cuir como políticas de conocimiento” -presentada en Brasilia en 2004-, propone una perspectiva posestructuralista para construir posibles articulaciones entre estos campos de conocimiento -a menudo atravesados por debates, tensiones, denuncias y contra-denuncias-, recuperando los aportes que los efectos de la vinculación entre el activismo y la producción de saberes habilitan en términos de políticas de conocimientos. El texto es una apuesta por un desplazamiento epistemológico y político que perturbe y exceda los límites históricamente disciplinados y disciplinadores del campo de la educación -un campo superpoblado de regulaciones-, en el que la ignorancia es asumida como una falta y no como un producto de relaciones de poder que delimitan y establecen qué, cómo, por qué y para qué conocer.
Posicionándose desde su experiencia como maestra lesbiana masculina y activista de la disidencia sexual, el trabajo de val flores “Masculinidades lésbicas, pedagogías de feminización y pánico sexual: apuntes de una maestra prófuga” -publicado originalmente en La Plata en 2017-, explora la relación entre pedagogías, expresión de género, identidad sexual, trabajo docente y autonomía intelectual a partir de la interrogación de su propio recorrido en espacios educativos como maestra “chonga”. La autora da cuenta de los modos en que la pedagogía opera como un dispositivo de feminización de los cuerpos de las docentes, al tiempo que promueve la circulación de pánicos morales y sexuales que se traducen en silenciosas violencias hacia las masculinidades no hegemónicas, en particular hacia las masculinidades lésbicas.  Estxs sujetxs desviadxs, que se constituyen en la corporalidad disonante y la desobediencia a los deseos y los códigos estéticos esperables, interpelan las regulaciones políticovisuales que definen cuáles son las expresiones e identidades de género (im)posibles de habitar en los estrechos confines de los espacios y las lógicas escolarizadas.  Un escrito potente, en el que la masculinidad lésbica no sólo hace visibles los procedimientos institucionales, los compromisos epistemológicos, estéticos, éticos y políticos de la heteronormalización que habilitan e inhabilitan espacios de habitabilidad en las narrativas del género, sino que también -al descentrar la propia categoría de masculinidad como prerrogativa de los cuerpos generizados de varones-, problematiza las condiciones de posibilidad de la autonomía intelectual en el trabajo docente, entendida ésta no como un proceso individual sino en el marco de disputas sociales que producen performativamente la feminización de los cuerpos docentes y la masculinización de la producción del conocimiento.
Mary Bryson y Suzanne de Castell, profesoras lesbianas en dos universidades canadienses, publicaron “Pedagogía cuir: La práctica hace la im/perfección”, en 1993. En este artículo, plantean las múltiples complejidades, aristas, dificultades e (im)posibilidades que presenta el trabajo docente allí donde confluyen, convergen y divergen lo cuir, el antiesencialismo y el posestructuralismo, tomando como punto de partida un curso de estudios lésbicos que coordinaron juntas en el marco de un programa de “Estudios de las Mujeres”. Las autoras ponen a disposición los fundamentos, la estructura, la organización y las estrategias metodológicas que orientaron su decisión política de llevar adelante una propuesta pedagógica que cuirizara las prácticas educativas, interfiriendo e interviniendo en los procesos de normalización de lxs sujetxs que habitan los espacios académicos. Con un dejo de sabor amargo, analizan los modos en que sus deliberadas y explícitas intenciones de  interrogar no sólo los contenidos sino también las formas esencialistas a través de las cuales se representa la “identidad”, y de construir un ambiente de seguridad que diera lugar a la voz, los relatos, los saberes y las experiencias de lxs participantes del curso que se identificaban como bisexuales o lesbianas -apelando a lo que denominaron una ética del consumo en relación con las inclusiones curriculares de sujetxs marginalizadxs y conocimientos subalternos-, se vio permanentemente desafiada, puesta a prueba y, en ocasiones, frustrada por la omnisciente presencia de la normatividad heterosexual blanca y burguesa.

En el ensayo inédito “Esporas de indisciplina: Pedagogías trastornadas y metodologías queer”, inquietante y bello texto que concluye –provisoriamente– este volumen, val flores reflexiona poética y teóricamente a partir de su experiencia de varios años en la realización de talleres sobre feminismos cuir, escritura, disidencia sexual, sexualidades y géneros en educación, por fuera de los márgenes institucionales y de los cánones pedagógicos normalizados. Espacios que se constituyen en procesos de creación colectiva y de construcción de conocimientos y formas de relacionamiento atravesadas por lo extraño, lo contingente, lo contradictorio y lo inestable, y que la autora interroga articulando dos posicionamientos críticos habitualmente considerados irreconciliables y mutuamente excluyentes: el de la teoría queer y el de la disidencia sexual. Poniendo a disposición una serie de procedimientos que se desplazan y fugan de las narrativas canónicas, flores explora una metodología queer decolonial que propone una pedagogía significativa en la que estallan y desbordan la cristalización de experiencias, cuerpos, afectos, relatos y saberes, en un constante cuestionamiento de las categorías de la normalización.
gabi herczeg
Neuquén, noviembre 2018



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Pedagogías Transgresoras II

Presentación La colección de ensayos presentados por Bocavulvaria Ediciones en este segundo volumen de Pedagogías Transgresoras, prov...